El día martes 27 de Octubre se realizó en el Auditorio de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales un simulacro de conferencia de prensa, realizada por los alumnos de Relaciones Públicas. Uno de los temas tratados fue el teatro para ciegos, se los presento... Oscuridad total, absoluta. Después de superar los primeros instantes de posible confusion y desconcierto frente a la imposibilidad de distinguir ni siquiera una sombra, comienza la experiencia de los otros sentidos, que puede resultar fascinante. Así es el planteo de “A ciegas con Luz”, un espectáculo musical que se mezcla con el mundo gourmet que propone el Centro Argentino de Teatro Ciego.
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Acostumbrados a constantes y exagerados estímulos visuales, redescubrir el oído, el olfato, el gusto y el tacto puede ser un viaje de descubrimiento. La cantante Luz Yacianci, quien no pudo presentarse en la conferencia de prensa debido a una nominacion a los premios ACE y el pianista Carlos Cabrera, no vidente, realizan un popurrí de canciones ideales para transportar al espectador a mundos lejanos e imaginarios.
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En este caso, es fundamental el acompañamiento gourmet del show, especialmente preparado para la ocasión por el chef Javier Aldape. Buscan platos que la gente pueda comer tranquilamente con la mano, para que sea cómodo y placentero. A eso se suma el trabajo de los mozos, también no videntes. Ellos son, además, los encargados supervisar la escenografía sonora del show.
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Pero “A ciegas con Luz” es más que comer en la oscuridad acompañado por buena música. La ambientación sonora incluye sonidos ambientes de la vida cotidiana, otros que remontan a la infancia o a ciertos momentos que cada espectador definirá cuáles son. Lo mismo pasa con los aromas (jazmín, vainilla, café, pasto mojado, mar) que sorprenden con su contundencia y obligan a descubrir lentamente de qué trata cada estímulo que llega directo al olfato, evocando el instinto.
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Las texturas y sabores, en cada platillo también son parte de la sorpresa.
Esta obra de teatro que esta en cartel hace siete años pretende que la gente descubra otras sensaciones y sienta, un poco, lo que le pasa a un ciego. Al final, el público esta relajado y agradecido por el viaje sensorial realizado; aunque han habido quejas de personas no videntes que no están de acuerdo con esta propuesta.